viernes, 28 de enero de 2011

!!! Meigas Fora !!!

Cuantas moscas mata el burro cuando no tiene nada que hacer...
Resulta chocante que haya tanta gente pendiente de mis comentarios en internet, no se si sentirme halagado o vigilado. Y como siempre se ha dicho, en este partido las cosas las saben dos, los vivos y los muertos.
¡Meigas fóra!
Ya es la segunda persona que me indica que cierta compañera o compañero, pregona -que digno oficio ya desaparecido y cuan maltratado por los mal llamados pregoneras o pregoneros, más cerca hoy del sinónimo vocero- a cerca de mis comentarios sobre la falta de democracia interna en el seno del PSPV.
Ciertamente no es digna o digno de hacer mención, quién no sabe de la palabra hacer tal definición. Tan solo recordarle varias cosas ...
En la vida hay que saber ser agradecida o agradecido. Que piense seriamente donde estaría esa persona si no fuera por que en su momento alguien confió en ella o el, y le "regalo" un lugar de responsabilidad orgánico y otro institucional. A saber, sin merecimiento, claro. Que malo es no saber ser agradecida o agradecido.
Ahora con el tiempo, el error se hace más patente. Y reconozco mi error. No ha aportado nada útil en ninguno de los dos planos, ni el orgánico ni el institucional. Cuanto tiempo perdido en auspiciar intentos fatuos de revolución dentro de algo tan sagrado como nuestro Grupo Municipal. Que imagen más vanidosa y prepotente ofrece una persona que indica que tan solo dos compañeros trabajan dentro de el. ¿Como se pueden realizar tales afirmaciones?. Y con tan pobre bagaje. Las cosas se dicen donde toca, sin esconderse, claro y alto, con nombre y apellidos, y sobre todo con valentía, tía.
¡Meigas fóra!
Me resulta no se, gracioso quizás, no la persona, si no el comentario. O la afirmación más bien.
Las acusaciones infundadas son dignas de personas sin razones y sin entendederas. ¿Pero por qué digo esto? Pues muy sencillo, desde que terminó el anterior periodo orgánico en el que cuenta la leyenda y la gente mayor que no era permitido discrepar, no ha habido un intento mayor de integrar a todas las personas como el realizado por nosotros. ¿Y que pasó? Pues que no se puede integrar a quien no quiere ser integrado. Resultado, como decía la canción, "la vida sigue igual ...".
Nuestra agrupación es peculiar, o nuestra Federación o igual lo peculiar es el partido, no lo sé, pero creo que somos el único pueblo que ha renunciado a tener entre sus militantes a una persona que ha sido casi todo en política. La persona de apellido prohibido por imperativo jorgiano, tuvo en su momento que irse de la Agrupación por que no se soportaba a alguien de tanto nivel. El sexto pecado capital aquel al que Dante castigaba con cerrar los ojos y coserlos siempre ha destacado entre los miserables.
Por suerte en nuestra Agrupación ya no se practica la veintricuantría, hasta el día de hoy. El futuro incierto es.
El peligro eso si, sobrevuela Manises. Peligro no de daño, sino de futuro, y el futuro puede doler mucho. Se quiere intentar hacer una labor colectiva desde la individualidad de cada uno de los grupos ¿...? ¿Será posible? Lo dudo, la historia no tiene muy buenos precedentes de estos intentos, más cuando cada uno de los patrones quiere que su barco pase el primero por el estrecho canal. Además según tengo entendido - y me vuelvo a remitir al primer párrafo de este escrito- hay uno de los grupos que no quiere el consenso que prefiere que la lista la realicen desde algún pueblo muy cercano, ya que es la única opción de que rasquen algo importante. !VIVA LA PEPA! (la constitución que no mi vecina del quinto). !Y QUE VIVA LA DEMOCRÁCIA!. Incluso se dice que si por algún milagro, el compañero de apellido prohibido consigue las firmas suficientes para llegar a presentar lista, cosa que si no ha realizado ya está muy próximo a lograr, no va a temblar el pulso para no hacer asamblea -!VIVA LA PEPA!, !Y QUE VIVA LA DEMOCRÁCIA!- y claro cuando uno se cocina una ensalada a su gusto siempre le pone los ingredientes que más le gustan, yo por ejemplo detesto las acelgas (nadie es perfecto).
Dicen que la cocina de Quart es de las mejores de la contorná, y los chefs ¡uuuff! de haute cuisine. Son ya famosos sus soufflés nocturnos aderezados de crema de bartolín y nata a la molinera. No casan muy bien estos dos sabores, pero a fuerza de darles vueltas se cocinan entre los dos todo el recetario de la abuela. Esto es cocina al arte.
A muchos les gusta más la oclocrácia que la democracia. La verdad yo lo tengo claro a mi me gusta el pueblo, lo siento.
Sinceridad, repetí en una ocasión tomando unas cervezas con tres señores serios, las caras, de poker claro. La sinceridad ni apareció ni se le espera.
¡Meigas fóra!
Bueno volviendo al asunto y para concluir que me pierdo por las ramas, lo patético de tal asunto es que la persona en cuestión se cree que pasar tanto tiempo con grandes politólogos y gente de altos conocimientos, versados en tantos temas como seamos capaces de imaginar, líderes natos que han sembrado el paradigma de como ganar elecciones e ilustrados que han bebido de la esencia de Maquiavelo le ha llevado a un estado de iluminación próximo al nirvana. Que triste es creer saber, sin saber que no se sabe.
No tengo miedo de represalias, ni miedo de que me oigan, es más quiero que todo el mundo lo sepa por eso lo hago público y notorio.
Por suerte para ser socialista no hace falta tener carnet, sin embargo por tener carnet no se es más socialista, lista.

Vicente Miguel Alicarte Ruiz.
Militante.
Amigo de Antonio Asunción. Y no pido perdón.

La tristeza de los libros


La noche, vencía al día, que derrotado se iba retirando cansado, lánguido y abatido. Sin prestar mucha atención a este repetitivo asunto, yacía en mi sofá, abandonado a la suerte de mis pensamientos, cuando ese último suspiro de día se vio reflejado sobre la estantería, inconscientemente dirigí la mirada hacia allí y lo vi.
Tan solo hizo falta ver su lomo para atraer a mi mente recuerdos que yo creí diluidos por el tiempo. Recuperé en un instante la dulce magia de la primera vez, por que al igual que ocurre con el sexo, con la lectura también se pierde la virginidad. La mía la recuerdo con especial cariño, ya que si es dulce perderla con un buen libro, más lo es si ese libro, es especial.
Recuerdo el momento en el que mi padre, con gesto orgulloso, me sentó junto a él y me lo puso en mis manos.
- Una persona tiene dos vidas, la suya y la de los libros.
Entonces no pude llegar a ver el alcance de esas palabras.
Me levante del sofá, y lo tome entre mis manos. Los libros envejecen de una forma extraña, el tiempo extiende sobre sus hojas una capa de añoranza, que les vuelve más amarillentos y ásperos, y adquieren ese bouquet de soledad con olor a tristeza.
Abatido, deje caer mi cuerpo sin ningún tipo de delicadeza sobre el sillón, el cual protestó con un molesto chirrido. Mis manos no se atrevían a abrirlo, sabían lo que pasaría si lo hacía. Mis ojos se fijaron en el dibujo de la portada. Todo estaba en el mismo sitio. El mismo dibujo de hace veinticinco años seguía allí.
El título de un libro, es como su nombre, hay algunos que desmerecen a su contenido y otros que ejercen de faro, avisando al viajero de que existe un peligro cercano a él.
El de mi libro, era de los segundos.
Posé mis manos sobre la tapa, haciendo desaparecer el eterno dibujo de la portada. No podía soportar más la mirada de aquel niño clavada en mis ojos, decidido a pasar de nuevo, una vez más, a la vida de los libros.
Si algo me llamó la atención desde el primer momento, fue que las palabras estaban incompletas, las frases no tenían sentido. La historia de mi libro se estaba muriendo. Entonces me dí cuenta, estaba muriendo de tristeza.
Los libros no envejecen cuando se tornan amarillos, ásperos y adquieren olor a recuerdo. Los libros mueren de soledad, de abandono. Sus historias, al igual que las nuestras, son borradas por el tiempo.
El solo pensamiento de que mi libro estaba muriendo desgarro mi corazón. Mis manos guiadas con destreza por mi mente asieron firmemente el libro y decidido, me lance de nuevo a su lectura.

Mi generación

Sonaba en el ambiente posiblemente una de las mejores canciones del pop español compuesta por el poeta de las calles desiertas, Antonio Vega y el resto de su maravillosa banda Nacho García Vega (guitarras y voces), Carlos Brooking (bajo) y Ñete (batería). La chica de ayer.
Los recuerdos se agolpaban en mi cabeza, comencé a tener flashes de viejos amigos, antiguas parrandas, historias de institutos y primeros amores. Es difícil explicar como hay veces que el cerebro nos regala retazos de nuestra vida sin motivo aparente, que nos hacen sumergirnos en una época de nuestra vida de la que ni siquiera nos acordábamos, pero que nos envuelven en una manta de anhelo y de añoranza.
Casi sin darme cuenta comencé a canturrear la letra, cada vez más ensimismado en mis recuerdos. Una sonrisa apareció en mis labios. De repente, me encontré entre los pasillos de mi añorado instituto, viejos colegas ensartados en los viejos "chippie", fumaban cigarros a escondidas mientras relataban las "cacerías del último finde". Parece mentira como la vida te hace olvidar prioridades y te las cambia, sin previo aviso, por obligaciones.
Eran tiempos barbilampiños, de resacas domingeras, de faldas y minifaldas, de primeras veces y rebeldía. Eran días de País, de muixeranga, de Joan aquí y de Felipe allí. Días felices. Días de progreso.
Es quizás por eso, por lo que más me duele la situación actual. Me siento en parte responsable porque gran parte de la culpa de los últimos grandes problemas que ha sufrido este país es por culpa de MI GENERACIÓN.
Nací, como mucha, muchísima gente cerca del año 1975(gran año por otra parte), somos los pertenecientes a la época del baby-boom. Llegábamos en unos años inciertos en los que un día Tejero y otros la ETA, insertaban el miedo en el espíritu colectivo de una sociedad que ha tardado mucho en reprimir, si no olvidar, todo su acervo histórico. Con una clase política todavía con la "L" de prácticas sobre Democracia y un país por construir, llego el primer día de clase. Nos vimos sumergidos en un sistema educativo con cierto regusto a formación del espíritu nacional y con sonidos a padre nuestro mañaneros. Las aulas acogían a no menos de 30 alumnos por clase, !que fastidio e Skinner!, y mis padres comentaban que su hijo estudiaba EGB.
Algo hacía presagiar ya que eramos más de los que el sistema podía asumir.
Comparando una representación piramidal de la población española con respecto a su edad y la representación temporal de varios de los grandes problemas socio-económico-políticos vemos que la gran crisis del paro que sufrió la España de la era González y la gran especulación del ladrillo de los últimos años coinciden con dos hechos puntuales de los que responsabilizó a mis compañeros de generación:
1.- La salida al mercado laboral de gran parte de los nacidos en el periodo 1974-1979.
2.- La necesidad de compra de vivienda por emancipación (de esta horquilla generacional) añadiendo a esta bolsa, la gran afluencia de nuevos ciudadanos extranjeros que también se sumaron a esta demanda.
Es pues una gran coincidencia o una clara evidencia de que algo de culpa tenemos. Ante esto lo primero que se me presente es una gran duda...
Soportarán las arcas del Estado la masiva afluencia de nuevos jubilados que supondrá nuestra llegada al periodo post-laboral ¿...?. Ciertamente, siento el miedo en mis pensamientos cuando intento mirar al futuro. O realizamos una fuerte apuesta por una administración pública fuerte que garantice la Sanidad y la Educación o posiblemente nos veremos en no mucho tiempo sumergidos en un panorama social muy preocupante.